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Infojus Noticias

25-2-2014|7:35|Violencia Buenos AiresProvinciales
Nueva audiencia en los tribunales de San Martín

Masacre de La Cárcova: hoy declaran tres jefes policiales

Declararon ayer tres policías presentes en el operativo y el jefe la Buenos Aires II. Hay dos policías enjuiciados: el subinspector Gustavo Vega y el oficial Gustavo Rey. Están acusados de matar a escopetazos a dos adolescentes, Franco Almirón y Mauricio Ramos, en 2011.

  • Los familiares de los chicos asesinados declararon la semana pasada. Sol Vazquez
Por: Vanina Pasik

Continúa el juicio por la Masacre de La Cárcova. Hoy habrá gran expectativa porque declaran tres jefes policiales: Amilcar Esteban Pino, Víctor Uhalde y Carlos Silva. Y mañana será el turno del desplazado jefe de la departamental, Mario Briceño. Ayer se celebró la tercera audiencia del juicio contra el subinspector Gustavo Vega, de la comisaría 2ª de San Martín; y el oficial Gustavo Rey, del cuerpo de la Policía Buenos Aires II, acusados de ser los autores materiales de los disparos de escopeta que mataron a Franco Almirón y Mauricio Ramos, y que dejaron gravemente herido a Joaquín Romero, el 3 de febrero de 2011. Declararon policías presentes en el operativo y el jefe la Buenos Aires II.

La Masacre de La Cárcova fue producto de un operativo represivo ordenado luego de que se descarrilara un tren carguero en un descampado frente al barrio. Para disuadir los intentos de saqueos, en un momento los cartuchos de goma pasaron a ser munición de guerra. Los damnificados esperan que durante el debate el tenor de la prueba expuesta obligue a los jueces a impulsar una investigación paralela para encontrar a quienes tomaron las decisiones del operativo.

Hasta ahora, los jueces Gustavo Garibaldi, Mónica Carreira y María del Carmen Castro del Tribunal Oral Criminal 2º de San Martín habían escuchado el desencadenamiento de los hechos según el sobreviviente Joaquín Romero, otros tres testigos del grupo de amigos de las víctimas que estaban con ellos en ese momento, y las madres de los tres. Todos coincidieron cuando contaron que estaba cerca de un árbol, atrás de una pila de chatarra, al lado de un puente que da a las vías pero del lado del barrio, ya lejos de las inmediaciones del tren descarrilado que con el operativo pretendían resguardar.

“Hoy si está presente Rey”, corroboró el juez al inicio de la jornada, para recordar a los presentes que se había ausentado cuando declararon los testigos que lo acusan de haber disparado contra Ramos y Almirón. Declaró primero Cristina Esteban Sosa, que contó que recibió órdenes del subcomisario Silva, que declara hoy. Él habría sido quien indicó a los hombres con escopeta que bajaran desde el terraplén hasta el tren disparando postas de goma para “recuperar” la formación.  Contó que luego de eso se quedaron sin postas y “fueron minutos que parecieron eternos” los que pasaron hasta que llegaron los refuerzos con postas de goma y agua. Afirmó que vio en el lugar al comisario Uhalde y también a Pino. 

Roberto González aclaró que Rey fue su compañero en la estación Policía II, que iba conduciendo la moto en la Ignacio Azario iba con la escopeta, y que cuando llegaron la moto de Rey y Carrión ya estaba en el lugar. Él consideró que la situación “ameritaba” usar postas de plomo porque los superaban en número.

Azario, su compañero, fue nombrado en la declaración del jefe de la Policía II Jorge Antonio Cortez como quien le informó que Vega había hecho un disparo con munición de guerra. González negó haber hablado sobre este hecho con Cortez. En cierto momento el juez le advirtió que es cierto que hay situaciones que es posible no recordar, pero que hay otras que no se pueden olvidar: “Ojo con lo que contesta ¨no me acuerdo¨”, le dijo cuando se negó a contar en qué momento se enteró de que en el operativo hubo muertos.

Cortez a su turno hablaría sobre una reunión que hizo con los policías a su mando para saber  qué había pasado durante el operativo. Después de eso, Azario le dijo “jefe tengo que comentarle algo: Vega hizo algunos disparos con postas de guerra”. Él transmitió esta información al sub jefe de distrito comisario Ordoqui, quien a su vez habló sobre el tema con el jefe de la departamental Mario Briceño.

A continuación declaró Verónica Aguilera, que llegó al lugar en el móvil con Vega, pero dijo no conocerlo demasiado. Todos cuentan que era instructor de tiro, y no hacen objeciones a su tarea. Rey asiente cuando Aguilera dice que lo conoce desde 2007, en “la universidad”. Ella se quedó atrás de un vagón. Azario y González le dijeron que se quedara pegada a la formación porque podían pegarle un cascotazo. “Cuando estábamos en las vías, a los minutos, escucho un estruendo fuerte, que podría ser de plomo, del lado donde estábamos los policías”, se acuerda. A Vega dice haberlo visto al final, que le dijo si quería ir al patrullero a tomar agua. El tren ya emprendía la marcha.

Agrega que vio a Silva en la fiscalía, que en los pasillos se decía que Vega había disparado con postas de plomo, y que en asuntos internos hablaron sobre esto que había pasado.

Adrián Alejandro Cabral fue el último en declarar, dijo que a Rey lo conocía de trabajar en la misma dependencia, y que sabía que habían entrado primero al barrio por otro lado, donde hubo un conflicto.

El relato de las víctimas

El grupo de chicos estaba escondido atrás de esta montaña de escombros cuando uno de los policías tiró una bomba de gas lacrimógeno. Se tuvieron que parar, medio agachados, y salieron corriendo. Dicen que ahí, Rey pudo apuntarle al Pela Ramos y a Almirón. Al Gordo lo arrastraron hasta la esquina de su casa, y al Pela lo llevaron primero a lo de su tía, después a la salita Agote, y murió en el quirófano del Hospital Belgrano.

Joaquín Romero detalló que él estaba tratando de salvarse de dos policías que los apuntaban desde atrás del vagón, uno de anteojos –que sería Rey–y otro canoso –que podría estar involucrado con un intento de encubrimiento–. En ese momento, el sobreviviente cuenta que se le apareció Vega de entre los pastos y le disparó. A Vega lo acusan de homicidio en grado de tentativa. Las heridas hacen que hasta hoy Joaquín se vea imposibilitado de llevar una vida normal. Vega hizo una segunda declaración, que constó durante la lectura de la prueba, en la que acusa a sus superiores de haberlo obligado a decir que hubo un “enfrentamiento” y que él había disparado en defensa propia, con una munición que creyó que era de goma. Acusa al entonces jefe de la Departamental, Mario Briceño, que declararía mañana  miércoles. 

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