Los distintos trabajos publicados en INFOJUS NOTICIAS hasta el 9/12/2015 expresan la opinión de sus autores y/o en su caso la de los responsables de INFOJUS NOTICIAS hasta esa fecha. Por ello, el contenido de dichas publicaciones es de exclusiva responsabilidad de aquellos, y no refleja necesariamente la posición de las actuales autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos respecto de los temas abordados en tales trabajos.

Infojus Noticias

11-10-2015|14:00|Encuentro Nacionales
60 mil personas participan del XXX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata

"La violencia de género se conoce por la organización de las mujeres"

El Encuentro de Mujeres, que empezó este sábado, es mucho más que un espacio para debatir la violencia contra las mujeres. El listado de 65 talleres abarca una diversidad que va desde sexualidad, lesbianismo, familias, derechos sexuales y reproductivos hasta aborto, anticoncepción y discapacidad. Este domingo se hará la marcha final.

  • Cecilia Antón
Por: María Florencia Alcaraz

Las calles, las plazas, los pasillos y las aulas de escuelas y facultades: las mujeres desbordaron todos los espacios del XXX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata que comenzó este sábado con el arribo de una marea de delegaciones de distintos puntos del país. La cifra de participación es histórica: 60.000. Los 65 talleres de reflexión pautados se desdoblaron en dos y tuvieron que improvisarse en los rincones que encontraron aquellas que se quedaron sin lugar. A pesar del frío de octubre, los debates se hicieron sobre el asfalto en forma de ronda. Hoy volverán a abrirse para producir las conclusiones de cara al documento final. Hacia el cierre del día, será la marcha que se hace todos los años cuando termina el Encuentro. Es la tercera vez que esta cita anual y única en el mundo, donde el colectivo de las mujeres es protagonista, se hace en la ciudad balnearia.

Maru Acosta, la hermana de la joven abandonada en un desague cordobés junto a su beba, fue la encargada de abrir el taller de Mujeres y Femicidio en el patio de la Escuela Media 2. Maru repartió volantes pidiendo justicia por Pao y Martina y dijo que su sobrina, quien estuvo 80 horas aferrada al cuerpo de su madre, era una “sobreviviente”. Cuando contó que esta semana un jurado popular condenó a perpetua al asesino de su hermana, las que tenían mate o anotador en mano los soltaron y estallaron en aplausos. “A pesar de que le dieron la pena máxima, la Justicia no pudo ver que se trataba de un femicidio. Todos los medios cuestionaron que no haya sido así y eso se lo debemos al Ni Una Menos”, dijo a Infojus Noticias a la salida del taller.

El testimonio de Maru fue el inicio de una larga lista de mujeres de diversas ciudades argentinas que pasaron al frente con la foto de un familiar o ser querido para contar la historia de una chica asesinada por el hecho de ser mujer. El duelo público y compartido se repitió como en el 3 de junio. Quienes hablaron coincidieron en la necesidad de “nacionalizar los femicidios”, la potencia de los medios en la resolución de los casos y la importancia de que la organización para obtener visibilización.

Angelina Baiotti se paró delante de todas para contar cómo su ex pareja la baleó por la espalda el último 30 de mayo en pleno centro pampeano. Cuando miles de mujeres salían a la calle para gritar “Basta de femicidios”, Angelina aún estaba internada por el ataque. Vio la movilización por la televisión. “Sentí una paz enorme. Sentí que no estaba sola”, dijo antes de quebrarse.

Jimena, de la Facultad de Humanidades de Salta, habló del crimen de Yolanda Mamani, una joven prendida fuego por su pareja que no es investigado como femicidio. Karina Abregú es una sobreviviente. Relató en primera persona su historia: tiene más de la mitad de todo el cuerpo quemado por su ex pareja. Invitó a las presentes a acompañarla en el juicio contra el agresor que será el próximo 9 y 10 de noviembre en los Tribunales de Morón.

La histórica movilización Ni una menos fue mencionada por muchas de las que se anotaron en una lista para hablar. Florencia Minici, integrante del colectivo que convocó al acto del Congreso, tomó la palabra e hizo hincapié en la responsabilidad del Poder Judicial “que revictimiza a las víctimas”. “Se pueden tener las mejores leyes pero el Poder Judicial va a seguir siendo un obstáculo si en la organización popular no denunciamos cada lugar donde la Justicia no responde”, señaló. La necesidad de volver a salir a las calles sobrevoló todo el taller sobre Femicidio. Algunas de las mujeres propusieron el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer como una fecha posible.

Ayelén trabaja en las villas de la Ciudad de Buenos Aires y habló de los casos de violencia machista que acompaña. “Las mujeres tienen que llevar adelante los procesos judiciales solas. No se les informa de nada”, dijo.

En el pasillo de la misma escuela, otro grupo se reunió para hablar de Violencia Obstétrica. Varias de las que hablaron mencionaron la reciente reglamentación de la Ley 25.929 de Parto Humanizado, que pone de relieve los derechos de la mujeres a recibir información antes, durante y posterior al parto, así como de elegir la persona que la acompañe y la posición en la que quiere parir entre otros derechos. Explicaron de qué se trataba, mientras otras tomaban nota.

Soledad viajó desde la ciudad bonaerense de Junín con preguntas: “¿Cómo hacemos para que la información sobre el tema le llegue a todas las mujeres?”, “¿Cómo controlamos a las instituciones?”. Ella forma parte de Almendra Feminista, una agrupación local. La palabra circuló tratando de responder a esos interrogantes.

“Tuve a mi hijo hace 35 años cuando no se hablaba de parto respetado”, compartió una mujer de Mendoza. “Hay que empoderarnos. Conocer nuestro cuerpo y poder decir los derechos que nos corresponden cuando quieren atropellarlos”, propuso.

A pocas cuadras de este colegio, en el segundo piso de la Facultad de Derecho, al menos dos aulas estaban atravesadas por el tema Mujeres, trata de personas, hogares de tránsito y asistencia integral. El taller tenía asignada un solo salón pero debió desplegarse en dos ante la presencia masiva.

Margarita Meira, la madre de Susy Becket, una joven vìctima de explotación sexual asesinada 16 años antes de la sanción de la ley de trata, se ubicó frente al aula repleta para moderar. Hace poco inauguró el primer local de Madres de Víctimas de Trata en el barrio de Constitución. Margarita es verborrágica. Ayer se dedicó a escuchar a las mujeres que estaban sentadas en los pupitres.

“Los casos de trata se hacen visible gracias a la organización de nosotras”, señaló Paula, una joven mendocina. En el lugar había tres docentes que coincidieron en la relevancia de hablar del tema en las escuelas: enseñar y promover el pensamiento crítico. También se habló de la necesidad de “democratizar la Justicia”.

El Encuentro es mucho más que un espacio para debatir la violencia contra las mujeres. El listado de 65 talleres abarca una diversidad que se corresponde con el público heterogéneo que participa. Sexualidad, lesbianismo, activismos, familias, derechos sexuales y reproductivos, aborto, anticoncepción, discapacidad, VIH Sida, adicciones, violencias, femicidio, trata de personas, trabajo, pueblos originarios, acceso a la tierra, partidos políticos, derechos humanos, cárceles, estudios de género, universidad, ciencia, religiones, deuda externa, medios de comunicación, arte, pobreza y Justicia son algunas de las temáticas que atraviesan a los espacios de formación.

La jornada terminó con música y actividades autoconvocadas en las plazas marplatenses. Y una marcha empujada por lesbianas, bisexuales y trans. Las mujeres con sus reclamos por aborto legal, seguro y gratuito, se mezclaban entre los turistas que llegaron para pasar el fin de semana largo y los jóvenes participantes de los Juegos deportivos Evita.

“El Encuentro es de todas”

Obreras, amas de casa, profesionales, originarias, jubiladas, trabajadoras de la salud, la educación, el arte: el Encuentro Nacional reúne a todas las mujeres una vez al año hace tres décadas. Se realiza de manera ininterrumpida en diferentes ciudades del país desde 1986 cuando un grupo de mujeres inició el ritual en el Centro Cultural San Martín.

La apertura del Encuentro fue ayer por la mañana en el polideportivo mundialista. “Bienvenidas: las estábamos esperando”, fueron las palabras de Irma Susanich, una de las integrantes de la Comisión Organizadora de esta edición arriba del escenario. Abajo, las organizaciones desplegaron sus banderas, cantaron y aplaudieron sin pausa. “Qué momento, qué momento. A pesar de todo, les hicimos el Encuentro”, fue uno de los cánticos clásicos que se escucharon. “El Encuentro es de todas”, dijo la oradora anfitriona.

Las organizadoras leyeron un documento en el que el reclamo más fuerte apuntó a terminar con la violencia machista. También repasaron el espíritu de este espacio tradicional y hablaron de los talleres de reflexión como “el corazón del Encuentro”. “Las vivencias individuales se vuelven un motor colectivo”, dijeron.

Durante la apertura, además hubo murga, baila y se compartieron las adhesiones. Los apoyos llegaron desde Brasil, pasando por Uruguay y llegando a las montañas de Kurdistán. A nivel local, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) adhirió al acto “donde se producen saberes y circulan experiencias”, entre otras organizaciones políticas y sociales que se sumaron.

Hoy será la movilización que comenzará su recorrido en Independencia y Luro y recorrerá lugares emblemáticos vinculados a las luchas de las mujeres como el prostíbulo clausurado "La Posada" y los Tribunales donde se desarrollan los juicios por trata. En tanto, mañana se leerán las conclusiones y se decidirá la sede del 2016.

MFA/JMM
 

Relacionadas