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Infojus Noticias

24-6-2014|19:20|Trata Nacionales
Se rescató a 12 mujeres que estaban sometidas a explotación sexual

Cómo funcionaba la red de prostíbulos VIP del centro porteño

La pantalla del prostíbulo de lujo para sobrevivir en la ilegalidad era que allí funcionaba una “casa de masajes”. Pero la explotación sexual es la punta del ovillo de una asociación ilícita para cometer otros delitos: el lavado de dinero, por ejemplo.

  • Fotos: Infojus Noticias.
Por: María Florencia Alcaraz

Cada una de las habitaciones allanadas ayer en el edificio de Esmeralda y Lavalle tenía camillas. La pantalla del prostíbulo de lujo para sobrevivir en la ilegalidad era que allí funcionaba una “casa de masajes”. Una de las camillas llamó la atención de los investigadores. La levantaron y debajo de su falso fondo encontraron boletas, documentación variada, un consolador y el libro de pases: el listado donde los proxenetas anotan los nombres de las mujeres, el tipo de “servicio” prestado, el valor y la fecha. Esto, más una bolsa de descarte desbordada de preservativos y papel absorbente fueron la prueba material y preliminar de que allí, a pocas cuadras del Obelisco, no se hacían nada más que masajes: funcionaba un prostíbulo VIP. Pero el alcance del operativo desplegado parece desbordar los límites del delito de la facilitación de la prostitución ajena, prohibido y penado en el Código Penal.

Según fuentes de la investigación consultadas por Infojus Noticias, la explotación sexual es la punta del ovillo de una red de más de diez personas que se organizaron bajo una asociación ilícita para cometer otros delitos. Detrás de la camuflada casa de masajes está, como en otras organizaciones criminales, el lavado de dinero. Durante el operativo se secuestró información que vincula al dueño del local con un “departamento privado” y otras empresas con distintos fines comerciales.

Además de los cuatro departamentos de la calle Esmeralda, los agentes de la Prefectura Naval y los operadores judiciales recorrieron nueve domicilios más con órdenes de detención en sus manos. En otro edificio encontraron información del local y documentación de empresas registradas en distintas direcciones. Para los investigadores estos departamentos funcionaban como las oficinas administrativas de la red. En un tercer domicilio en la calle Perón al 1500 dieron con otro departamento de los denominados “privados” que era regenteado por el mismo dueño del prostíbulo VIP de la calle Esmeralda. Estos domicilios ya habían sido allanados en diciembre de 2011.

Una modalidad diferente

El equipo del Programa Nacional de Rescate junto con la División Trata de Prefectura y la Dirección Nacional de Migraciones registraron un total de 21 domicilios vinculados a la red de prostíbulos. Sólo en el VIP de Esmeralda había 15 personas, 12 de ellas estaban sometidas a explotación sexual.  Cuatro de estas mujeres eran de nacionalidad paraguayas y una era menor. Después de una larga noche de declaraciones tres personas quedaron detenidas, entre ellos la encargada. Los investigadores también separaron información fundamental para la causa.

La estampa de las habitaciones del lugar, identificable por el logo de una manzana mordida, era diferente a otros prostíbulos que todavía funcionan en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Los jacuzzis, las duchas escocesas, el personal encargado de limpieza no suelen formar parte de los escenarios allanados en los últimos años. La suciedad y el desorden suelen ser una marca registrada de estos lupanares. Las propias víctimas suelen encargarse ellas mismas de la limpieza del lugar. “Se vio una modalidad diferente a la que se observa en zonas más alejadas del microcentro porteño. Son los prostíbulos denominados VIP porque tienen un mobiliario diferente, hay una limpieza y un cuidado extremísimo. Había elementos como para la relajación y satisfacción total de los clientes que no suele haber en otros lugares”, explicó  a Infojus Noticias Zaida Gatti, coordinadora del Programa Nacional de Rescate.

A pesar de que queda por delante una investigación judicial, la explotación sexual quedó comprobada tras el operativo de ayer. Según el relato de las víctimas el lugar funcionaba como “casa de masajes”. Algunas trabajaban 24 horas y otras hacían una jornada más parecida a un turno laboral, 8 horas. La encargada se quedaba con el 70% del dinero que dejaban los “clientes” por ese servicio. Pero todo cambiaba si el hombre pedía un “final feliz”. En esa misma habitación las mujeres realizaban un “pase”, es decir, tenían relaciones sexuales con los “clientes”. De acuerdo con los testimonios, las mujeres se quedaban con el total del dinero por los “pases”. “Una situación absolutamente inverosímil”, calificó Gatti y dijo: “Desde nuestra experiencia podemos confirmar que había explotación sexual porque el discurso estaba aleccionado. Es decir, todas relataban lo mismo”.

Para Gatti siempre subyace el engaño y tramas de redes criminales que se repiten: “No hay trabajo sexual autónomo, sino que hay un engaño detrás de la organización. En la Capital Federal se ve muy claro las conexiones que hay”.

Una red histórica

El operativo llevó la firma del juez Federal Rodolfo Canicoba Corral, titular del Juzgado Criminal y Correccional Nº6. Se trata de una causa que está en manos del fiscal Jorge Di Lello con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), a cargo de Marcelo Colombo. Los operadores judiciales de esa procuraduría también intervinieron ayer en los puntos que se registraron.

Las direcciones allanadas ayer acumulaban denuncias en distintos despachos judiciales desde 2010. En julio del año pasado se revisó uno de los departamentos del edificio de Esmeralda pero no hubo un llamado a indagatoria a los responsables. Tampoco se ordenó la clausura del lugar. Un año después de la primera denuncia se originó la causa por la que se hizo el procedimiento de ayer.  “La similitud en cuanto al mobiliario a los allanamientos que se hicieron hace tres y cuatro años da cuenta que hay una red funcionando detrás. El mobiliario era igual. Y se mencionan los mismos nombres como encargadas y dueños de los lugares”, aportó Gatti.

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